SHOWMANSHIP AND PRESENTATION I

150 150 Juan Luis Rubiales

INTRODUCCIÓN

Por el Dr. H. Park ,Sackleton, 0.B.E.

Hace mucho tiempo, gracias a Dios, Que me importa un bledo cómo se hace un truco (el secreto real no tiene importancia alguna). Sólo estoy interesado en cómo hay que presentarlo (lo cual es de vital importancia).

Cuando alguien como Edward Maurice, Quien por su experiencia tiene obvio derecho a aconsejar, escribe sobre Showmanship y Presentación, todo mago debe leerlo. Puede que no esté de acuerdo con todos los puntos de vista expresados (Ni yo mismo lo estoy), pero seas un principiante o un mago avanzado, se beneficiará con su estudio, ya que el autor es sincero y evidentemente sabe de lo que está escribiendo. De hecho, en mi gran circulo de amigos magos, no puedo pensar en ninguno que no pueda sacar provecho de la lectura.

No “leáis” este libro. ¡Estudiadlo!, tened siempre en cuenta sus preceptos y montad vuestra rutina sobre estas ideas, y estoy seguro de que quedareis sorprendidos de vuestra propia mejora.- Me refiero a ti, y a ti. Puede que incluso llegues a ser otro Edward Maurice.

SHOWMANSHIP AND PRESENTACION

Teniendo el libro en mente, le pregunte a un famoso mago que es lo que él entendía por showmanship aplicado a la magia. “Bien, se puede decir que showmanship es la diferencia entre una comida cuidadosamente elegida, delicada y cocinada con buen gusto, servida en una bandeja de plata, y la simplemente arrojada en un plato”. Una afirmación llena de significado, sin duda, pero que no nos lleva muy lejos.

Dunninger respondió una vez a la misma pregunta: “Showmanship es esa necesidad intangible que consigue que una actuaci6n sea fuera de lo normal y la impulsa a la rampa del éxito”.

Tenemos otra definición de John Booth. “Showmanship, dijo, puede ser definida como la habilidad de hacer que un juego que bien podría ser vulgar, aparezca como una gran realización’.

He aquí tres modos diferentes de decir lo mismo. Creo que es importante que empecemos con una definición. Propongo, para el propósito de este libro, considerar la showmanship como comprometimiento del conocimiento y práctica de “todos” los factores imprescindibles que hacen una actuación mágica “agradable”, “aceptable” y “totalmente entretenida”. La Presentación se resuelve en la manera en la que se presenta un efecto. Una buena presentación implica una vestimenta adecuada, cronometraje experto, correcto uso de la iluminación y la música, y una rutina preparada habilidosamente, que combinada con tu sobresaliente personalidad, lleva al juego a un clímax efectivo.

La “Presentación” puede llegar a abarcar también a la disposición y arrutinamiento de una actuación en su totalidad, porque un juego, aun bien presentado e impecable en si mismo, puede quedar debilitado, o incluso destruido, por su posición en el programa; Esta es mi tesis; ¿Cuáles son mis credenciales?

Me gustaría aclarar desde un principio que no escribo este libro con el espíritu o la creencia de-que “lo se todo”; o que lo que tengo que decir sea nuevo o totalmente original; o que yo presuma de hablar con autoridad sobre el tema. Sin embargo, proviniendo de una vieja familia teatral, habiéndome criado en lo que espero fueran las mejores tradiciones del escenario y habiendo acopiado más de 30 años de experiencia como mago, creo haber reunido una serie de ideas y convicciones en el camino que me hacen posible dar algunas reglas que sirvan de rufa a aquellos que tienen menos experiencia.

Mucho de lo que voy a decir ya se ha dicho antes, pero uno no tiene más que ver muchos de los show de las sociedades mágicas para darse cuenta de que todavía abundan los magos que son meramente proveedores de trucos, que tienen mucho que aprender sobre Showmanship y Presentación.

Siendo así, cualquier libro que intente enfatizar la importancia de esta cuestión no puede carecer enteramente de valor.

La exhortación no es suficiente. Es justo presumir que el lector está ya convencido de la importancia de la cuestión; de otro modo, habría buscado el Último libro sobre juegos. Instrucción creo, es lo que necesita. En estos días de competencia en el teatro, en el cine y en cualquier otra actividad, y en vista de los niveles ceda vez más altos de diversión y entretenimiento en todas partes, el mago que es un showman se da cuenta de que no puede dejar piedra sin remover con el fin de pulir su presentación y hacerla perfecta en un 100 %.

Este es el meollo de la cuestión. En las páginas siguientes quiero tratar tan constructivamente como me sea posible estas cualidades que hacen mantenerse a la magia como el espectáculo de primera clase que por su naturaleza debe ser.

EL AMBITO DE ESTE TRABAJO.

Como ya he dicho, Showmanship abarca “todos Los factores imprescindibles que hacen una actuación mágica agradable, aceptable y totalmente entretenida”. En primer lugar, determinemos cuales son esos factores imprescindibles, y después esbozaremos una corta actuación ideal para el “mago medio” que presenta magia miscelánea. Debemos dejar por ahora a los especialistas.

En primer lugar, un mago debe tener buena presencia, estando bien y correctamente vestido y debidamente cuidado. Su entrada debe ser hecha competentemente, y cuando hable debe hacerlo utilizando correctamente el idioma. Todos sus accesorios deben tener una apariencia elegante y cuidada.

El público ha sido acostumbrado a esperar estas cosas, y si fallan, la primera impresión no será buena.

El espectador medio de un público tiene que ser entretenido con el mínimo esfuerzo posible de su parte. Por eso, no se le debe hacer esperar; tan rápido como sea posible nuestro mago debe atraer el interés y ganar la aprobación del público. Una vez conseguida la atracción, debe mantenerse. Las diferentes “atracciones” del público son utilizadas en constante sucesión a lo Largo del show, desarrollando un clímax de una calidad que este dirigida a excitar el entusiasmo.

Como formula, esto parece muy sencillo y simple. Sin embargo, para llevarlo a la practica perfectamente, se requiere no sólo un buen conocimiento de magia, no solo una cierta medida de habilidad natural, sino también un conocimiento extenso de arte teatral y algo de experiencia.

No todos podemos aspirar a la eminencia de grandes magos como el fallecido David Devant, o Dante, o Howard Thurston (Por mencionar sólo a tres de estos maestros), pero “podemos”, por lo menos, empezar con buen pie el camino hacia el éxito, aun cuando este éxito esté limitado a la producción de una actuación entretenida, de cierta duración, técnicamente buena y aceptable.

Consideremos tal actuación detenidamente.

Se ha dicho frecuentemente que si tu apertura es buena y tu final es fuerte, lo de en medio se resuelve por si mismo. Esto no se puede tomar demasiado literalmente, por supuesto; pero no cabe duda de que al público se le puede influir en gran medida por la entrada de un mago y la naturaleza y calidad de su primer número. Por consiguiente, no será tiempo perdido el empleado en hacer éste tan fuerte como sea posible.

Aparte del deseo evidente de causar una buena impresión en el público tan pronto corno sea posible, hay otro punto importante. Un mago, tenga la experiencia que tenga, se da siempre cuenta del momento en que “causa impresión”, y desde ese momento normalmente trabaja mejor sabiendo que tiene al público consigo.

Esto nos lleva al tema de “tomar contacto”. Si empiezas con un truco silencioso, procura durante tu presentación mirar a “todas” las partes del público. Una mirada aquí y allí mientras. Enfatizas puntos, una mirada de sorpresa y una sonrisa dirigida a los espectadores mientras ocurren las cosas, todo esto “comunica”; te lleva al otro lado de las candilejas y te posibilita tomar contacto personal con aquellos que están frente a ti. Si miras al Suelo, al aire, 0 más allá del público, nunca conseguirás esto: no se efectúa la comunicación.

Ocurre lo mismo con un truco que requiera charla, con la adición de que debes mirarles “directamente a los ojos” y hablarles. Tratarles como amigos de confianza y responder en seguida; aíslate y tendrás que trabajar mucho más porque estas trabajando sólo. Es un hecho establecido que un espectáculo con éxito depende en todo momento de esta asociación entre el escenario y el auditorio. Por tanto, si puedes conseguirlo rápidamente, tienes una ventaja considerable sobre el mago que tiene que efectuar media actuación antes de que el público de señales de animarse. Y cuanto más se retrase ese momento de toma de contacto, más difícil será la tarea del mago.

Observa a los artistas famosos de music-hall, no exclusivamente a los magos: descubriréis que todos son expertos en comunicarse rápidamente. En cuanto a la naturaleza del efecto de apertura, es claramente imposible dictar reglas firmes y fijas. Pueden indicarse, sin embargo, algunos principios que sirvan de guía. Hablando en términos generales, un mago tiene que escoger entre un tipo de efecto rápido y ostentoso o uno más lento. El primero es generalmente el predilecto, pero mientras que es efectivo para muchos magos, yo he visto a menudo estos “maravillosos juegos de apertura” (ver catálogos de los proveedores) muy maltratados. Todos nosotros hemos visto alguna vez al no siempre experto mago que comienza con algo como el Bastón a Pañuelo, o Guantes a flores, y después, sin tener en cuenta el ritmo ni el tiempo, cae en el error de un “experimento” interminable en el que incluso demuestra signos de haber sido poco ensayado. El efecto en el público sólo puede recordar a un “balón pinchado”, y al término de su segundo número es muy probable que el artista todavía no haya conseguido causar impresión….

AUTOR

Juan Luis Rubiales

Me encanta el Ilusionismo como vehiculo de la transmisión de la emociones, soy aficionado a las caricaturas y el dibujo. Aparte me gusta conocer mundo, debido a mi trabajo he conocido EEUU, Inglaterra, Italia y muchos recovecos de España.

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