Sobre Penn&Teller

150 150 Juan Luis Rubiales

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Lo primero es decir que esta es mi opinión sobre este video de Penn&Teller no trato con este comentario sentar cátedra, que se tome como un Dogma ni nada por el estilo, es tan sólo mi punto de vista sobre el tema, tan válido o invalido como el de cualquier otro y siempre bajo el prisma de un «Mago» que ve la magia como Arte y no como algo «Real» en su más estricta acepción. Cuando un espectador no mago, sin conocimiento alguno en el tema, ve la actuación de un mago, por lo general; si no ha visto muchos magos anteriormente (Cosa de lo más común aunque nos parezca lo contrario) no tiene dónde comparar y lo peor aún, no tiene ningún tipo de cultura mágica en la que apoyarse sobre lo que ve, por ello si la actuación que vio fue la de un mal artista (Mago) no se planteará jamás que vio un mal actuante, simplemente para él la magia no será algo de interés, será algo que no le gusta o no cree que funcione. Muchísimas veces he ido a algún gerente de un local para ofrecerle una actuación de magia y este me ha contestado que no, que la magia no funciona en su local, que allá solo funcionan los monólogos y actuaciones musicales o teatrales…la magia la probo varias veces sin éxito…preguntándole por los «artistas» que contrató era entendible que no funcionara, ya que no se les podía catalogar de artistas, eran otra cosa en la que no quiero entrar ahora mismo. Sin embargo la gerencia y sus clientes no supieron diferenciar de un mal actuante o una penosa Arte…la magia. Eso es falta de cultura mágica y no es culpa de ellos esa incultura. En ese video, los Penn&Teller dicen en un principio que lo que van a ver a continuación esta hecho con un simple hilo…a continuación dan a examinar una bola y un aro a un espectador, y empieza la magia…la gente sabe que es un hilo…pero no puede ser, todos esos movimientos, esa vida de la bola, como juega con el mago…algo no cuadra, aquí hay algo más. Después del número el otro mago regresa a escena coge la bola por el hilo y lo corta, cayendo esta…pues si, era un hilo, lo acaba de cortar…¿Entonces? Si realmente era un hilo, que lo era…y sabíamos el secreto…a ver si va a resultar que la magia es algo más que conocer el secreto, el conocer un secreto te da un puzzle, la magia no.. la magia es mucho más que un secreto, hay mucho más detrás de un mago que el simple secreto, esta la vida interior del artista, la teoría y psicología, la forma de moverse en escena y mirar, la forma de comunicar, las emociones que nos hace sentir, el hacer que aún sabiendo el cómo se hace te destruya todas las soluciones, incluida la real ¡La del hilo! La magia es un Arte, uno tan profundo como la Pintura, la Danza o cualquiera otra…LA MAGIA NO ES SOLO EL SECRETO. Esta es mi opinión, ¡Quiero leer la tuya!

Author

Juan Luis Rubiales

Me encanta el Ilusionismo como vehiculo de la transmisión de la emociones, soy aficionado a las caricaturas y el dibujo. Aparte me gusta conocer mundo, debido a mi trabajo he conocido EEUU, Inglaterra, Italia y muchos recovecos de España.

Todos los relatos por: Juan Luis Rubiales
13 comentarios
  • Bertram

    Bertram R. Forer- Mago-

    Penn & Teller son evangelistas del mundo ateo. Activamente se dedican a tumbar mitos, concepciones magufas (homeopatía) del mundo etc.
    El corte del hilo es un guiño más. Una provocación diciendo «la magia no existe»… Porque NO existe en el truco. La magia como arte existe en las manos del mago, en su charla…

    La magia no es el truco, efectivamente. Tanto es así que el truco, es COMPLETAMENTE irrelevante (en cuanto al arte) Conozco exactamente (y tú también) hasta la última coma de los «trucos» (/técnicas) de los Centauros y sirenas de Gabi. ¿Tiene alguna influencia en cómo lo disfruto cada maldita vez que los veo?
    Cada maldita vez después de años… No

    ¿Ya no disfruto de la rutina de bola de Teller sabiendo que es un hilo? Pues yo me la vuelvo a poner y me hace disfrutar otra vez.

    La diferencia es que yo soy mago. Y el público que ve cortar el hilo es profano. Estoy de acuerdo. Pero Penn&Teller intentan «educar» con su magia y despertar mentes. Y me parece fetén.

    Dicho esto, me chocó el corte del hilo. Y no me acabó de gustar como final (yo habría hecho que la bola se moviera después de cortar el hilo. Les siguiera mientras salían del escenario o algo así)

    Pero les conozco muy bien y es su inimitable estilo.

    Es muy curioso pero, aunque soy fan total de Penn&Teller, su show de teatro me parece excesivamente adoctrinador. Y la magia como arte se ve mermada. Tienen piezas muy potentes mágicamente y
    se diluyen entre el mar de referencias al «piensa con la cabeza»

    Un par de magos como la copa de un pino. De estilo muy americano… Pero magazos.

  • raul lepe

    -Mago-

    En muchos sentidos Penn and Teller cambiaron mi manera de ver la magia, (al igual que otros grandes artistas lo hicieron de múltiples formas), y estoy convencido que también cambia la manera de ver la magia de muchos de los profanos que lo ven.
    Si la gente pudiera ver un maratón de los magos que consiguen hacer que la experiencia del espectáculo sea algo único aprenderían que la magia es algo tan profundo y complejo como la literatura, la música, etc… donde puedes encontrarte a buenos y malos artistas.
    A veces ocurre lo que comentas, gente que dice que la magia no les gusta porque han visto a uno o dos magos y no les ha funcionado lo que hacían. Y es que no es lo mismo que un mal artista te diga: coge una carta, y que luego te aburra o te defraude a que Juan Tamariz te diga «coge una carta». Independientemente de la fama del maestro, el sabrá hacer que esa experiencia para el espectador sea única.
    En conclusión del tema Penn and Teller: los admiro y me encanta su propuesta. Al fin y al cabo la magia también consiste en desmontar la lógica, aunque ellos use como herramienta para hacerlo justamente la propia lógica: el hilo.

  • Gerardo

    Creo que lo más fácil sería decir que es un nuevo ejemplo de como se puede esconder algo poniéndolo a la vista. Penn empieza diciendo que ese efecto se hace con «solamente un trozo de hilo». Y lo dice casi con desprecio. No dice con un hilo especial o invisible ni dice que use un hilo «entre otras cosas»; dice: «solamente un trozo de hilo» y lo dice de forma brusca y tajante. Todos sabemos por experiencia que solo con decir eso despertamos la suspicacia del espectador que inmediatamente cree que ese «no puede ser el truco» porque si lo fuera, ese ser perverso y ladino que es el mago no nos lo diría. Especialmente ese tío borde, grande y seco.
    Luego Teller literalmente nos desmonta el lado lógico de la mente, lo tritura y se lo da a beber a nuestra fantasía. «Demostrando» sin ningún género de dudas que «es imposible» hacer eso «solamente con un trozo de hilo». Al final Penn vuelve y, con la gracia y la sutileza de un boxeador, corta el hilo. Esto pone a los espectadores ante una disyuntiva (q no un dilema): ¿a quién creo? al que ha dado vida a un balón y lo ha hecho bailar ante mi o al paran maleducado que lo ha pateado. La solución es simple y, a los ojos de los espectadores, (creo) la revelación del secreto se convierte en el climax. Es evidente que no hay hilo, es imposible que lo haya, lo hemos visto una y otra ver flotar sin hilo… Y aun así Penn sujeta el balón por el hilo que no existe, hace como que lo corta y el balón cae al suelo por arte de magia. ¡Increíble! ¿No?
    Esa, a mi modo de ver es la explicación evidente pero creo (o quiero creer, en el fondo sigo siendo un niño) que el verdadero motivo es que lo que Teller hace es poesía y la poesía no se hace con hilos.
    Lo anterior suena cursi (y lo es) pero, para mi, es la pura verdad. Si el numero no fuera tan bonito la gente saldría pensando que lo han hecho «solamente un trozo de hilo».

  • David Boorrás

    Estoy totalmente deacuerdo contigo.
    Creo que es un claro ejemplo de lo que pasa, cuando se hace una Buena rutina de aros chinos.
    Todo el mundo sabe o intuye el secreto. Pero cuando ven una buena y Mágica rutina de aros chinos, las personas se quedan pensando. No puede ser, creo que será de otra manera. (estos aros no son como los que vienen en la caja de magia de juguete de mis hijos)
    creo que por eso los aros chinos, no han perdido aceptación después de tantos años a diferencia de otros juegos.
    Yo Al principio de mi rutina de Aros chinos, No grito el secreto de los aros, porque todos lo saben o intuyen…
    Lo mágico, es que aun sabiéndolo. La gente duda que sea así y como dices tu, piensan, algo no cuadra, aquí hay algo más.
    Cuando se los entregas, los tocan buscando dicho secreto, y girándolos insistentemente, porque lo que saben debe de estar por algún lado.
    cuando se los desenlazas a un palmo de su nariz, se golpean con la mano en el muslo. Como diciendo. Maldita sea. Se como se hace. Pero no lo veo.
    Yo a mitad de mi rutina, hago como que no puedo enlazarlos y con cara de asombro me acerco uno de ellos a los ojos y lo voy girando, como diciendo, ¿donde está?… y las risas de la gente llenan la sala, como diciendo, se lo que está buscando, pero ya no estoy seguro de que sea así Y al final. Se quedan pensando. Quizás no sea como pensaba.

  • Luis

    Entra dentro del uso de pistas falsas pero no usada del modo en que solemos conocerla. Es un desafío a la razón planteado de una
    forma muy brillante. Y no hablo tanto del juego sino de la frase inicial “El siguiente juego está hecho con un simple trozo de hilo”. Esta frase toca directamente el primer pensamiento que cualquier espectador (no mago) que se le pasa por la cabeza: “Tendrá algún hilo” y precisamente eso hace que la mente del espectador entre en conflicto: ¿Será verdad? o…No, no es posible que sea como ha dicho…no puede ser.

    Creo que el resultado final es mas fuerte y mas mágico, gracias precisamente a la frase inicial y al desafío mental que esta provoca en el espectador.

  • Andrés

    Para mí lo importante es lo que ha dicho Rubiales: la magia no es solo el secreto, entendiendo por secreto el truco. Hay otros secretos que son todo eso que también dice Rubiales: “la vida interior del artista, la teoría y psicología, la forma de moverse en escena y mirar, la forma de comunicar, las emociones que nos hace sentir”, etc.
    En “Los engaños de la mente”, Susana Martínez-Conde explica muchos trucos de magia. Pero eso no les quita atractivo. Es más, en el libro habla de las neuronas espejo que son las que se activan cuando ves a alguien hacer algo que a ti te gusta hacer también (o te gustaría). Gran parte del público de los conciertos musicales son músicos también, y lo mismo pasa en los deportes, que el público está lleno de deportistas, y yo creo que gran parte del público que paga por ver a un mago es que le gusta también hacer magia (o le gustaría), otra cosa es quien está en un restaurante y se encuentra con que ese día actúa un mago. En ese sentido, saber algunos trucos hace que te guste más la magia y no menos. Más o menos como los efectos especiales de una película: si la película es buena, saber que hay efectos especiales no le quita mérito porque la película no consiste SOLO en eso. De igual forma, la magia no consiste SOLO en el truco.
    En este enlace dejo mi opinión más extensa en un texto que escribí hace tiempo sobre esto mismo (perdón por el autobombo): http://www.escepticos.es/repositorio/elesceptico/articulos_pdf/ee_36/ee_36_decir_o_no_el_truco.pdf

  • Cristóbal

    Creo que Penn&Teller han construido el juego estupendamente: consiguen que los espectadores se auto-saboteen y desechen ellos mismos la solución real del efecto. Me explico…

    Penn&Teller tumban desde el principio el funcionamiento natural del ser humano debuscar explicaciones a lo que ven. ¿Cómo? Dándoles la explicación antes de ver el efecto. Ahora el espectador no tiene que buscar explicación a lo que ve, porque supuestamente ya lo sabe.

    Pero un momento… Cuando el espectador empieza a ver los movimientos, el aro, etc. entiende que los magos han jugado con él. La explicación no puede ser tan simple como un hilo, tiene que haber otra cosa… Pero ya es tarde: la rutina ha terminado y no puede analizar el juego para buscar otra explicación.

    Y como broche final, el guiño de las tijeras, lo que confirma que, efectivamente, han jugado conmigo como espectador, no hay hilos. Y además, si vuelvo a ver el vídeo veo como un espectador examinó la pelota y el aro… ¡Debe ser magia!

    😉

  • Carlos

    Primero de todo soy mago. Esa opinión que has escrito me parece, sin querer ser pelota, exquisita. Pero creo que los profanos no desarrollan esas ideas a partir de ese vídeo ni de lejos. Es como aquello de que cuando un espectador descubre cualquier cosa secreta de un juego tacha este juego totalmente, aunque no esté ni un poco cerca de saber cómo se hace el juego entero. Creo que la sensación del profano al terminar el número es simplemente «psss pues es verdad que lo ha hecho todo con el hilo». Opino que esa sensación nubla totalmente todos los pensamientos que ha podido haber durante el juego respecto a cómo va a hacer eso con un hilo y por lo tanto no deja un buen sabor de boca. Al contar a un amigo qué vio en el espectáculo creo que es mucho más probable un vi a un tío mover una pelota con un hilo invisible que un por mucho que dijesen que era un hilo es imposible que aquello se hiciese sólo con un hilo. Creo que un mejor final habría sido pegar el tijeretazo y que un segundo después cayese la pelota. Esta es mi opinión, que no está en absoluto contrastada con el público.

  • Sergio Ceballos de la Torre

    -No Mago-

    Me ha parecido brillante, y lo de decir eso del hilo es lo que lo hace así. Está claro que es magia para adultos, un juego en el que te dicen… Mira, el truco es este, pero vas a flipar aunque lo sepas (o creas saberlo). Al principio parecía demasiado obvio, pero luego vas viendo cosas que descuadran con la teoría del hilo (o no). Sea como sea, realmente no me importa cómo se hace el juego (eso para los magos), lo que me importa es que sorprende y gana al espectador con los movimientos y con el tiempo. Que llegue al final el otro y corte el hilo me parece genial, es una sobrada… «A ver si tienes narices de hacer esto, aun sabiendo que se trata de un hilo». Es sencillo, elegante y sorprendente. Esto da para un libro o, al menos para un capítulo largo de un libro de disertaciones «maganíficas», pero lo voy a dejar aquí

  • DOB

    ¿No se ha acordado nadie más del efecto de salón en que el mago finge atar con un pelo imaginario el extremo de un pañuelo, y finge tirar de él para mover el pañuelo? A mí en esencia me ha recordado un montón… la explicación que da el mago es un hilo, pero el espectador quiere intuir que hay algo más…..

    Soy mago aficionado, perdón que no lo había dicho. Creo que a Penn y Teller les falta solo plantear al espectador la cuestión al final de un modo más explícito. Es decir, una frase del estilo…. «de verdad, aquí solo ha habido un hilo. Pero solo un mago de verdad puede hacer que te olvides de ese hilo». Y el mensaje queda bien claro.

    Por mi parte decir que desconozco absolutamente el secreto y si ha habido algún ingenio más aparte de un hilo. Pero la idea como efecto me gusta tanto que no me importa no saberlo, han hecho que lo disfrute con ojos de completo profano. Lo interesante es ver qué pasa con ese balón a las órdenes del mago, más que el secreto que pueda haber detrás.

    Por último Rubiales, pedirte que algún día hables en tu bitácora de aquello que catalogas como «otra cosa en la que no quiero entrar ahora mismo» . Creo que nos haría bien a muchos conocer tu punto de vista y seguramente leerlo nos hará un poquito mejores como magos.

    Un abrazo.

  • Jean Cairoli

    Creo que la magia no se a considerado arte aun por que los espectadores no saben como se hace, y por eso no pueden calificarla como tal.
    es decir todos tienen una idea de como cantar o como se hacen películas, por lo que pueden evaluarlas, Teller, para mi, a dado una gran paso al presentar este efecto de esta manera, ya que no solo demuestra que el efecto puede seguir siendo magico a pesar de casi saber como se hace, como las películas, es increíble que lo logre tan efectivamente y lo aplaudo aunque sea debatible el echo de revelar aun parcialmente el efecto.

  • Raúl Lepe

    Mi opinión, (aquí porque yo tampoco he podido postearla en la bitácora):
    En muchos sentidos Penn and Teller cambiaron mi manera de ver la magia, (al igual que otros grandes artistas lo hicieron de múltiples formas), y estoy convencido que también cambia la manera de ver la magia de muchos de los profanos que lo ven.
    Si la gente pudiera ver un maratón de los magos que consiguen hacer que la experiencia del espectáculo sea algo único aprenderían que la magia es algo tan profundo y complejo como la literatura, la música, etc… donde puedes encontrarte a buenos y malos artistas.
    A veces ocurre lo que comentas, gente que dice que la magia no les gusta porque han visto a uno o dos magos y no les ha funcionado lo que hacían. Y es que no es lo mismo que un mal artista te diga: coge una carta, y que luego te aburra o te defraude a que Juan Tamariz te diga «coge una carta». Independientemente de la fama del maestro, el sabrá hacer que esa experiencia para el espectador sea única.
    En conclusión del tema Penn and Teller: los admiro y me encanta su propuesta. Al fin y al cabo la magia también consiste en desmontar la lógica, aunque ellos use como herramienta para hacerlo justamente la propia lógica: el hilo.

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